jueves, 26 de mayo de 2016






No puedo evitar el sonreír cuando deslizas tus manos por mi espalda, y recorren mi piel con lentitud, despertando cada centímetro, cada poro, cada espacio de mí, mi mente recuerda una y otra vez tu tímida voz que me decía… algún día.



No hay comentarios:

Publicar un comentario