Sombras agazapadas en un rincón que aparecen y desaparecen a su antojo y que te recuerdan aquella sensación de equivocarte una y otra vez, aunque mires adelante, aunque sonrías a la vida, aunque pienses que tu futuro que andas encarrilando será brillante y sin riesgo a torcerse, ellas siempre siguen ahí, en un rincón apareciendo y desapareciendo a su antojo.

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