Almas condenadas a amarse en silencio y en distancia por la eternidad, y cuerpos que yacen juntos sin ápice de sentimiento.
Deberíamos ser más sinceros, o simplemente ¿más valientes?
lunes, 21 de agosto de 2017
No residía en ningún lugar concreto,
sino en la mente de muchas almas errantes,
sabía de sentimientos secretos,
mas renunciaba a corresponderles,
no había calor en el corazón,
era frío como témpano de hielo,
no deseaba sentir su abrigo,
...simplemente, por miedo.
martes, 6 de junio de 2017
Sumergida en la parsimonia de una tarde en algún banco de cualquier parque a la espera de tu llegada, ese momento que día a día y durante el último año he vivido una y otra vez siempre con el mismo resultado…nada.
Y cada una de todas esas tardes pasadas sumando a mi espalda el peso de un abandono no asimilado y con el ansia de un rencuentro que de sobras sé que jamás ocurrirá.
Pero por mucho que me reitere en la condición de no volver de nuevo a ese momento, caigo sin darme cuenta sumergida en la parsimonia de otra tarde…
viernes, 12 de mayo de 2017
Besos fuera de alcoba,
duendes que a hurtadillas
nos alegran las horas
y sonrojan las mejillas.
Dime si recuerdas el momento,
víctimas de sonrisas
y viviendo como en un cuento,
generando envidias.
Somos almas que luchan
contra viento y marea,
manteniendonos unidos siempre,
aunque a veces se zarandea.
Somos timones del viento,
tú me guías, yo te llevo,
al unísono siempre al frente,
yo sin ti nada...
... tú conmigo siempre.
Dime si al mirarme ves
el latir en mis entrañas,
si no te lo se decir,
dime tú lo que callas.
Besos fuera de alcoba...
lunes, 1 de mayo de 2017
Desafortunado el corazón en el que prevalece el dolor como sentimiento dominante, a la par que agraciado por soportar dicha tortura.
Fuerte e inmenso en su diminuta estructura, capaz de albergar emociones tan dispares como alegría y tristeza.
El corazón es herramienta imprescindible, ya que sin él, nuestra mente andaría perdida en la encrucijada de sus nobles sentimientos.
Bienaventurados somos por poseerlo, aunque día tras día nos empeñemos en torturarlo.
Y aun sabiendo que en su batalla trivial por subsanarse pierda parte de su energía, nos sorprende día a día con su fuerza inacabable.