No residía en ningún lugar concreto,
sino en la mente de muchas almas errantes,
sabía de sentimientos secretos,
mas renunciaba a corresponderles,
no había calor en el corazón,
era frío como témpano de hielo,
no deseaba sentir su abrigo,
...simplemente, por miedo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario