Miraba al cielo,
buscaba respuesta,
tú siempre decías
que no sería cierta.
Miraba al cielo,
y tú a mi lado, sereno,
aguardando el momento,
que mis ojos posaran
en los tuyos inquietos.
Miraba al cielo,
cuan errada andaba,
el brillo de la vida
estaba en tu mirada.
Miraba al cielo...
y casi pierdo la causa,
teniéndola a mi vera
sin ver que ahí estaba.
Ahora miro el horizonte,
de tu mano enlazada,
tu serenidad mi quietud,
tu amor, mi savia.

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