martes, 6 de diciembre de 2016




Sus dedos se deslizaban
como suaves plumas por mi piel,
sus ojos me miraban
como si fuera de papel.

Mi cuerpo respondía
en cada milímetro de su paso,
mis ojos resplandecían
mi corazón en colapso.

Su expresión era de sorpresa
cada vez que yo sonreía
él aún no lo sabe...
me devolvió a la vida.

... tiempo indómito...


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