Jamás hemos intercambiado ni una sola palabra, nunca nos han presentado ni tampoco tenemos amigos en común sin embargo es como si nos conociéramos de siempre.
Te veo, me miras, sonrío.
Y siempre ha sido así, pero lo que más destaco de ese tímido encuentro visual es que siempre, siempre siento en mi piel como me haces el amor con tu mirada.
Me quedo con ese momento y me deleito una y otra vez pensando que eres el mejor de los amantes.

No hay comentarios:
Publicar un comentario