Háblame,
imagina que no estoy,
que desahogas tus pesares
ante una ventana
mirando hacia el cielo,
donde una blanca y pálida luna
respira paz.
Háblame,
no calles tus temores,
...quizás sean muy parecidos a los míos.
Háblame,
pues tu silencio se adueña
de mis cálidas entrañas,
y el frío se muestra
en frases extrañas.
...háblame...

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