Y cuando sin buscar encuentras,
con torpes manos secas tu rostro,
amainas la tormenta de tu corazón exaltado,
sonries a la vida...
Y tal como viene se va,
quedando como fruto de tu imaginación,
dejándote un sabor salado en tu garganta,
flaqueando de nuevo...
Y vuelves a respirar profundo,
...continuando con lo que los demás llaman vida.

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